El líder supremo de Irán, Alí Jamenei, murió este 28 de febrero de 2026 tras un ataque atribuido a Estados Unidos e Israel contra objetivos en Teherán, según informaron dos medios israelíes citados por agencias internacionales. Las versiones indican que los bombardeos alcanzaron su residencia y edificios aledaños en la capital iraní.
De acuerdo con esas fuentes, tanto el presidente estadounidense Donald Trump como el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, habrían visto una imagen del cuerpo del dirigente religioso.
La confirmación fue transmitida por altos funcionarios israelíes a canales de televisión de ese país y replicada por medios internacionales como Fox News y la agencia Reuters. Poco antes de las 17:00 de este sábado, Trump publicó en su red Truth Social un mensaje en el que afirmó que Jamenei había fallecido.
Hasta ese momento, las autoridades iraníes no habían emitido un pronunciamiento oficial que confirmara la muerte, mientras un portavoz del gobierno en Teherán había desmentido previamente las declaraciones iniciales de Netanyahu.
Jamenei, de 86 años, dirigía la República Islámica desde 1989, cuando sucedió al ayatolá Ruholá Jomeiní. Durante más de tres décadas concentró el poder político y militar del país, al estar al frente de las Fuerzas Armadas y de los Guardianes de la Revolución.
En su mandato enfrentó múltiples crisis internas, incluidas protestas estudiantiles en 1999, manifestaciones masivas tras las elecciones de 2009 y las movilizaciones más recientes de 2025 y comienzos de 2026.
También fue la máxima autoridad durante el movimiento “Mujer, Vida, Libertad”, desencadenado tras la muerte bajo custodia de Mahsa Amini en 2022. En los últimos años, el conflicto con Israel se intensificó, incluida una guerra de 12 días en junio de 2025.
La eventual desaparición del líder abre un escenario incierto en Irán, donde el sistema establece mecanismos específicos para la sucesión en la jefatura del Estado y del aparato religioso.











