La comunidad del Condado de Suffolk, Estados Unidos, amaneció consternada el 26 de noviembre luego del asesinato de Emily Finn, una joven de 18 años que perdió la vida al visitar la casa de su exnovio con la intención de entregarle sus pertenencias personales.
Un encuentro que terminó en tragedia
De acuerdo con reportes locales, Emily había terminado la relación semanas antes, mientras se encontraba en la universidad, y lo hizo por teléfono. Sin embargo, decidió acudir personalmente a la vivienda del joven de 17 años para devolverle sus objetos, sin imaginar que sería recibida con un disparo mortal.
El jefe de la División de Homicidios del Departamento de Policía del Condado de Suffolk (SCPD), Kevin Beyrer, detalló que la joven únicamente buscaba cerrar el ciclo de manera responsable, pero el encuentro derivó en un ataque letal.
“Hemos podido reconstruir que el joven tomó la ruptura de manera muy difícil”, explicaron las autoridades.
El agresor intentó suicidarse
Luego de asesinar a Emily, el adolescente se disparó en el rostro en un aparente intento de quitarse la vida. Fue trasladado de emergencia a un hospital, donde permanece en estado crítico pero estable, según el reporte oficial.
Las autoridades confirmaron que, una vez sea dado de alta, será imputado por homicidio en segundo grado, uno de los cargos más graves por asesinato en el sistema penal juvenil de Estados Unidos.
El caso ha reavivado el debate sobre la violencia en relaciones adolescentes y los riesgos emocionales asociados a rupturas no gestionadas adecuadamente.
Radio










