Luego de conocerse que un tribunal arbitral de La Haya dispuso que Ecuador pague $220 millones a la petrolera Chevron, los asambleístas de la bancada oficialista Acción Democrática Nacional (ADN) ofrecieron una rueda de prensa este miércoles 10 de diciembre de 2025 para fijar su postura.
El legislador Xavier Ordóñez calificó el fallo como un hecho “muy grave” para el país. “Estuvimos a nada de una catástrofe económica. La mano negra sí se presentó en Ecuador”, afirmó, haciendo referencia a la campaña internacional que el expresidente Rafael Correa emprendió contra la multinacional durante su administración (2007-2017).
Ordóñez señaló que la “mano negra del correísmo” habría influido directamente en el sistema judicial, provocando que Ecuador enfrente obligaciones millonarias. Aseguró que, aunque el país deberá pagar $220 millones, la cifra pudo haber superado los $2 000 millones.
Durante su intervención, realizó un recuento histórico del caso: recordó que entre los años setenta y noventa, Texaco y el Estado ecuatoriano explotaron petróleo en la Amazonía, lo que generó contaminación ambiental. Más tarde, gobiernos posteriores certificaron que Texaco había cumplido con la remediación, permitiéndole salir del país sin inconvenientes.
Sin embargo, con la llegada del correísmo —afirmó— se retomó el tema bajo un discurso antiimperialista, impulsando una demanda por $9 000 millones basada en una multa que luego derivó en un litigio internacional. Según Ordóñez, las comunidades amazónicas inicialmente contrataron un abogado que dio seguimiento al caso de manera adecuada, pero cuando intervino el gobierno correísta “se crearon y forjaron sentencias”.
El asambleísta indicó que la Corte de La Haya encontró indicios de manipulación en peritajes, fallos preparados previamente y responsabilidad estatal, lo que desencadenó la sentencia inicial de más de $2 000 millones.
Ordóñez destacó que el presidente Daniel Noboa actuó para que Ecuador no asumiera una cifra mayor y que, gracias a su gestión, el monto se redujo a $220 millones.











