La ola de violencia registrada en el cantón Puerto López, en la provincia de Manabí, durante diciembre del año pasado, respondió a una disputa interna del grupo delictivo organizado Los Choneros, según informó la Policía Nacional.
Así lo confirmó Giovanni Naranjo, comandante de la Policía en Manabí, al referirse a los ataques armados que dejaron nueve personas fallecidas y varios heridos en este cantón turístico, generando alarma a nivel nacional.
El oficial señaló que, tras los hechos ocurridos principalmente en el malecón y otros puntos estratégicos de Puerto López, la situación actual se mantiene bajo control.
“En este momento la situación está tranquila. Durante el feriado el cantón estuvo copado por turistas y hemos hecho presencia permanente con un incremento del personal policial”, aseguró Naranjo.
Investigación policial y situación actual
De acuerdo con el comandante, la Policía activó de inmediato una línea de investigación clara, que permitió identificar a varios de los presuntos autores materiales de los crímenes.
“Hemos determinado que existió un fraccionamiento del mismo grupo delictivo organizado. Dos cabecillas visibles se disputan el territorio y producto de ese conflicto se produjeron las muertes violentas”, explicó.
Naranjo precisó que se trata de hechos focalizados, vinculados directamente a la pugna interna por el control del poder y de las economías ilegales en el cantón.
“Son hechos aislados que responden exclusivamente a ese conflicto criminal. Lo importante es que la ciudadanía se siente tranquila y respaldada”, enfatizó.
Según las investigaciones, el grupo involucrado es Los Choneros, que mantiene presencia en la zona. Además, se analiza una posible alianza de una facción de esta organización con el grupo criminal Los Lobos, relación que habría detonado los violentos acontecimientos.
Refuerzo de seguridad en Puerto López
Tras los ataques armados, la Policía Nacional desplegó cerca de 50 efectivos adicionales, que se sumaron a unidades tácticas y especializadas ya presentes en el cantón.
Actualmente, alrededor de 60 policías de distintos ejes operan en Puerto López, con el respaldo de las Fuerzas Armadas y en coordinación con el ECU911.
Antes de los hechos violentos, el cantón contaba con poco más de una decena de policías asignados de forma permanente. Naranjo defendió esa distribución al indicar que la asignación responde a la planificación distrital, aunque reconoció que, ante la gravedad de los eventos, se resolvió el refuerzo inmediato del contingente.
“Cuando se normalice la situación y se esclarezcan completamente los hechos, habrá un incremento de personal”, aseguró.
Como parte de las acciones preventivas, la Policía también implementó el uso de códigos QR en negocios y restaurantes, una medida que, según el comandante, tuvo buena aceptación como mecanismo de control y respuesta rápida ante emergencias.
Los violentos ataques de diciembre
Los hechos se registraron el 27 y 28 de diciembre, cuando grupos armados ejecutaron ataques simultáneos en zonas concurridas del cantón.
En uno de los casos, los agresores llegaron en una camioneta y varias motocicletas, abrieron fuego contra civiles y huyeron del lugar. El saldo fue de seis personas fallecidas y varios heridos. Un día antes, otras tres personas habían sido asesinadas.
Sobre estos sucesos también se pronunció el ministro del Interior, John Reimberg, quien en una entrevista en radio Centro recordó que se trasladó a Puerto López el mismo día de los ataques.
“Me reuní con representantes del sector hotelero, quienes nos pidieron garantías de seguridad para evitar la caída de las ocupaciones”, indicó.
Reimberg señaló que de inmediato se dispuso el despliegue conjunto de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas. Posteriormente, el ministro de Defensa también visitó el cantón para supervisar las operaciones.
“Actuamos como un solo bloque y logramos que Puerto López y toda la zona costera cuenten con la seguridad necesaria”, afirmó.
El ministro destacó que estas acciones permitieron sostener la actividad turística durante el feriado posterior a los hechos violentos, manteniendo la ocupación hotelera y la movilidad económica en Manabí, Santa Elena y otras provincias.
Las autoridades aseguraron que las investigaciones continúan y que el despliegue de seguridad se mantendrá el tiempo que sea necesario para prevenir nuevos hechos de violencia en este cantón turístico del país.











